martes, 6 de noviembre de 2007

DEFINICION


ipso facto
loc. adv. lat. Inmediatamente, en el acto, por el hecho mismo.

Comenzar por algún lado, o tropezar con el principio; se es parte del final o jamás se llega a él.

Nos encontramos en una búsqueda constante donde la verdad absoluta se vuelca hacia la más abominable mentira. Las bases con las que fuimos edificados, la forma de dirigirnos y de plantearnos se ve cuestionada por el contexto. Estamos seguros de la necesidad de un cambio de paradigmas y de pensamiento. Consiliamos en el compromiso con la construcción de nuestra disciplina: el diseño, y con ello el apostar en terrenos ajenos y a la vez homónimos al mismo.

En Ipso facto llegan las ideas, caminando, corriendo, nadando, con titubeos o seguras. Sin embargo son resultado de una conciencia dada por el contexto, la educación, el medio social, económico, político, etc. Esas ideas a su vez se han desenvuelto en un tiempo y un espacio, resultado de la casualidad y la causalidad. Es entonces cuando resulta una falsa premisa que el mismo resultado de una serie de factores se emplee como causa primaria para el desarrollo del diseño ya que estaríamos proponiendo una argumentación secundaria e incluso terciaria. Es así como el diseño se ve descontextualizado, obteniendo resultados que más parecen ser producto de la arbitrariedad a un objeto espacial y temporalmente atinado. Por esta razón pretendemos adentrarnos en los motivos primarios para provocar artefactos que convivan plenamente en un contexto determinado.

En Ipso Facto es nuestra intención el mover al diseño a una posición de "aleph", en donde el diseño se plantee como filtro por el cual los factores externos sean canalizados como causas primarias y catalizadoras del diseño, sin arquetipos, ni significantes, nada de argumentos forzados ni styling. En Ipso Facto.

El ARTEFACTO EN UN AMBIENTE : COMO SER VIVO EN UN ECOSISTEMA.

En Ipso Facto buscamos métodos para comenzar nuestra labor, y con ello cuestionamientos.

1 comentario:

Miguel dijo...

Del Café.

Ya el afamado Sr. Pedraza explicaba que nosotros no éramos tan complejos como presumíamos, y recordaba entonces la escuela cartesiana que nos ha inculcado el reducir los fenómenos al máximo para poder entenderlos, es así, bajo esta perspectiva que en realidad “no somos complejos”, sin embargo nos percatamos que vivimos, en ambientes altamente diseñados y abrumadoramente complejos, y dado que pertenecemos a esta serie de acontecimientos y construcciones (entorno) nos volvemos una representación de entorno en miniatura (y extremadamente complejo).

Me viene a la mente lo mencionado por Capra F. (1998) de aquel pensamiento sistémico basado en interrelaciones tipo red, trato de ubicar la forma en que nos apropiamos de nuestra realidad y logro visualizar este “enfoque” en una perspectiva reduccionista. Por ejemplo, aquella discusión en un café sobre aquellos objetos sobre la mesa, una azucarera, una caja de cigarros, un par de tazas. Una serie de objetos que bajo un enfoque tradicional no significan más que “lo que esta ahí” que puede o no pertenecer a mi realidad (charla) pero que íntimamente se relaciona al contexto de forma sumamente intima.

Bajo el mismo principio sistémico de Capra. F (1998) un sistema es un todo integrado cuyas propiedades esenciales surgen de las relaciones entre sus partes, es así entonces, que bajo ese contexto –café- como un sistema, aquellos objetos son parte, y cobran realmente sentido en ese momento, ya no son esos objetos ajenos a mi, si no que se vuelven una apropiación de ese entorno, en ese momento y en ese lugar (“cada uno forma un todo con respecto a sus partes siendo al mismo tiempo parte de un todo superior”, Capra, F.), se configuran entonces en artefactos, (pensemos por ejemplo en una azucarera sobre el tanque bajo de un WC un lunes a las 3:00 pm!)

La complejidad se encuentra en todo lugar, el diseño es aquella sustancia que nos permite visualizarla, encontrarle sentido y razón, un diseñador ya no es entonces un proyectista de objetos si no un especialista en encontrar patrones en la complejidad para el desarrollo de artefactos con el fin de encontrar sentido a esta realidad que llamamos vida.